Las pistas deportivas no son privadas de la urbanización, sino que son públicas (propiedad del ayuntamiento de Molina de Segura) y, por tanto, no podemos limitar su uso a propietarios residentes en la urbanización.
Por otra parte como Entidad Urbanística que somos estamos obligados por Estatutos a su conservación y mantenimiento según informe jurídico del Ayuntamiento de Molina de Segura.
Hasta la fecha, dado su lamentable estado, esa obligatoriedad no ha supuesto ningún coste económico para la Entidad Urbanística porque el uso ha sido bastante limitado pero una vez estén arregladas, sobre todo, las pistas de padel es previsible que su uso por parte de residentes y no residentes se incremente ostensiblemente y sería realmente injusto que los vecinos de la urbanización tuviesen que pagar la conservación y el mantenimiento de unas pistas que no gestionan y pueden utilizar todos los ciudadanos sean residentes o no en la urbanización.
La Junta Rectora ha planteado la situación al alcalde de Molina de Segura, Eduardo Contreras que la ha entendido y estudia las diferentes posibilidades legales para que la conservación y mantenimiento de las pistas no cueste dinero a los vecinos de la urbanización ni al consistorio molinense.
Los Servicios Jurídicos del Ayuntamiento de Molina de Segura están analizando las diferentes opciones legales para que la Entidad Urbanística pueda gestionar las pistas y cobrar por su uso de tal forma que su conservación y mantenimiento no suponga un coste añadido a la Entidad Urbanística.
Se trata de que las pistas se mantengan solas con la cuota de los jugadores ya que el coste estimado de mantenimiento de las pistas de padel oscila entre los 1.500 y 2000 euros al año.
Hasta la fecha no conocemos qué ha decidido hacer el Ayuntamiento de Molina de Segura (creemos que durante la asamblea general del próximo viernes 9 de marzo conoceremos las diferentes opciones) pero la postura oficial de la Junta Rectora es que no podemos pagar por aquello que no podemos gestionar ya que no vamos a permitir que los vecinos propietarios paguen por algo que puede utilizar cualquiera.
Por otra parte no consideramos que el concurso público sea una opción viable por el coste económico que conllevaría para los vecinos de nuestra urbanización.