Hemos solicitado al alcalde de Molina de Segura que apruebe una ordenanza reguladora del consumo de alcohol en la calle que permita a la Policía Local más eficacia contra los botellones.
Pese a todo y gracias a la intervención policial, los universitarios han trasladado sus fiestas no autorizadas a zonas alejadas de nuestra urbanización.
El rectorado de la UMU dice que no puede hacer nada y nosotros, como vecinos, sólo podemos llamar a la Policía Local en cuanto veamos alguna fiesta ya que tienen orden de acudir de inmediato.
Afortunadamente la concejalía de Policía de Molina está bastante sensibilizada con el problema y hasta la fecha han respondido a cualquier llamada y han conseguido que los estudiante se vayan con la música, la fiesta y la bebida a otra parte ya que no está prohibido concentrarse y beber en un solar privado. Otra cosa es que ensucien la vía pública, en cuyo caso sí pueden poner multas.
Por otra parte hemos vuelto a pedir al Ayuntamiento de Molina de Segura que inste a los propietarios de solares de nuestra urbanización a vallarlos tal y como marca la ordenanza.